Nuevos CURSOS PARA SOCORRISTAS 2017

Lugares públicos cardioprotegidos Nosotros ya hemos firmado en la iniciativa que lidera Chema Martínez en Change.org para lograr que se...

viernes, 31 de marzo de 2017

Como actuar ante una picadura de medusa


El confidencial nos trae un video de como tratar las picaduras de medusa, muy interesante de ver ya que en nuestras costas es muy común las medusas en verano.La manera de curar la picadura puede realizarse con utensilios de un botiquín doméstico. Una profesora de primeros auxilios explica los remedios más adecuados y muestra los pasos a seguir. 
Vea cómo hacerlo en el siguiente vídeo:




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lunes, 27 de marzo de 2017

¿Qué precauciones debemos tomar en la playa?





Consejos a la hora de ir a la playa esta semana santa.

DiverSOS SOCORRISMO

Fracturas

 

 ¿Qué es?

 

  • Una fractura es una ruptura o fisura en un hueso.
  • Una fractura se produce cuando la fuerza ejercida contra un hueso es mayor que la fuerza que él puede soportar estructuralmente.
  • Los sitios más comunes para las fracturas son la muñeca, el tobillo y la cadera.
  • El tratamiento de una fractura incluye inmovilizar el hueso con un yeso o insertar quirúrgicamente varillas o placas de metal para mantener juntas las piezas de hueso.
  • Algunas fracturas complicadas pueden requerir cirugía y tracción quirúrgica.
  • En la mayoría de los casos, el yeso se retira después de unas semanas, pero el paciente debe mover su extremidad con cuidado por lo menos durante el próximo mes.

 

  • Fractura cerrada (simple), el hueso roto no ha traspasado la piel.
  • Fractura abierta (compuesta), el hueso roto sobresale a través de la piel o una herida conduce a la zona de fractura. En estos casos son más probables la infección y la hemorragia externa.
  • Fractura de tallo verde, esta fractura incompleta se asemeja al quiebre de una rama y es más común en los niños porque sus huesos son más flexibles que los huesos de un adulto.
  • Fractura de estrés, a menudo se produce en el pie o la pierna como resultado del esfuerzo repetido en actividades deportivas, el trote o las carreras.
  • Fractura complicada, las estructuras que rodean a la fractura resultan lesionadas. Puede haber daños en las venas, arterias o nervios y también puede haber una lesión en la mucosa del hueso (periostio).
  • Fractura conminuta, el hueso se rompe en trozos pequeños. Este tipo de fractura complicada tiende a curarse más lentamente.
  • Fractura por avulsión, los músculos normalmente están anclados al hueso con tendones, un tipo de tejido conectivo. Las contracciones musculares potentes pueden desprender un tendón y extraer pedazos de hueso con él. Este tipo de fractura es más común en las articulaciones de la rodilla y el hombro.
  • Fractura de compresión, se produce cuando dos huesos son forzados uno contra el otro. Los huesos de la columna vertebral, llamados vértebras, suelen causar este tipo de fractura. Las personas mayores, particularmente aquellas con osteoporosis, tienen un mayor riesgo.
Primeros Auxilios para las fracturas 

Conocer un poco acerca de los primeros auxilios para las fracturas es muy importante. Mover un hueso roto puede aumentar el dolor, el sangrado y puede dañar los tejidos alrededor de la lesión. Esto puede llevar a complicaciones en la reparación y la curación posterior.
Los primeros auxilios para las fracturas se basan en inmovilizar (limitar el movimiento de) la zona lesionada. Para esto se pueden utilizar las férulas. También es importante controlar cualquier hemorragia externa y realinear cualquier deformidad antes de entablillar. Solo los paramédicos o personal médico deben hacer esta parte.
Las fracturas en la cabeza y ciertas partes del cuerpo, como el cráneo, las costillas y la pelvis, son graves y deben ser manejadas por los paramédicos.
Si se sospecha de una fractura, se debe:
 
  • Mantener inmóvil a la persona, no la mueva a menos que haya un peligro inmediato, especialmente si se sospecha de fractura de cráneo, columna vertebral, costillas, pelvis o pierna superior.
  • Asistir las heridas sangrantes. Detenga el sangrado presionando firmemente en el sitio con un vendaje limpio. Si un hueso sobresale, debe aplicar presión alrededor de los bordes de la herida.
  • Si se controla el sangrado, debe mantener la herida cubierta con un apósito limpio.
  • Nunca trate de enderezar los huesos fracturados.
  • Para la fractura de una extremidad, es importante proveer atención y confort, posiblemente con una almohada debajo de la pierna o el antebrazo. Sin embargo, esto no debe causar más dolor o movimientos innecesarios del hueso roto.
  • Aplicar una férula para apoyar la extremidad. Las férulas no tienen que ser fabricadas profesionalmente. Artículos como tablas de madera y revistas dobladas pueden funcionar para algunas fracturas. Se debe inmovilizar la extremidad arriba y debajo de la fractura.
  • Utilizar un cabestrillo para sostener una fractura de brazo o de clavícula.
  • Elevar la zona fracturada si es posible y aplicar una compresa fría para reducir la hinchazón y el dolor.
  • Evitar que la persona lesionada coma o beba hasta que sea examinada por un médico, por si necesita una cirugía de emergencia.
  • En caso de emergencia, llame para pedir una ambulancia. 
El proceso de curación de las fracturas
 
 Los coágulos de sangre que se forman en los extremos rotos del hueso indican el comienzo del proceso de curación. Durante unas cinco semanas, las dos porciones de hueso se van uniendo, junto con una combinación de células fibrosas y cartílago.
Este hueso temporal (callo) no es tan fuerte como el hueso real. Puede romperse con facilidad hasta que sea reemplazado con el hueso real. Por esta razón, aunque el médico extraiga el yeso o férula después de unas semanas, todavía se necesita tratar al hueso con mucho cuidado, por lo menos durante un mes más.



jueves, 23 de marzo de 2017


Firmas por un desfibrilador tras la muerte de una alumna en la UMA -COMPARTE-


Jornada de luto en la Facultad de Comercio y Gestión de la Universidad de Málaga, donde ayer fallecía Carmen Valero Muñoz, alumna del Grado en Marketing e Investigación de Mercados tras sufrir una parada cardíaca durante una clase. Los intentos de un compañero por reanimarla, mientras llegaba la ambulancia fueron en balde, y el centro no cuenta con un equipo de reanimación automática.

La facultad ha suspendido las clases en señal de duelo por esta pérdida y ha trasladado sus condolencias a familiares, amigos y compañeros. Un trágico fallecimiento que ha levantado a los alumnos que han iniciado una recogida de firmas en la plataforma Change.org para la instalación de desfibriladores automáticos en las facultades malagueñas.

Hace apenas 12 horas un alumno, Miguel Ángel Sau Galdeano, emprendió este objetivo y hasta ahora ha recabado más de 1.500 rúbricas, de las 2.500 inicialmente marcadas como objetivo para entregar a la UMA y contar con estos sistemas que están en otros muchos lugares públicos y "evitar más muertes". Desde el colectivo estudiantil Eureka UMA han puesto también en marcha una recogida de firmas desde sus redes sociales.

Puedes firmar la petición aquí: https://www.change.org/p/universidad-de-m%C3%A1laga-instalacion-de-desfibriladores-autom%C3%A1ticos-en-la-uma?source_location=minibar

A petición de los alumnos, este jueves, 23 de marzo, a las 10:45 horas, en la puerta de la facultad de Comercio se guardará un minuto de silencio.

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domingo, 19 de marzo de 2017

EL SOCORRISTA, ASPECTOS LEGALES



Es una preocupación frecuente de socorristas responsables que se preguntan a  veces:

 ¿Qué ocurriría si al atender a un accidentado agravo su situación?
¿Qué ocurriría si fallece al trasladarlo?
¿Qué responsabilidad asumo si el resultado de mi actuación es desgraciado?
¿Qué pasaría si no atiendo a la víctima?



socorrismo_aspectos legales



Para hallar respuesta a estas preguntas tan comunes, el socorrista debe conocer algunos aspectos de la ley penal.

Según el artículo 1º del Código Penal, “Son delitos o faltas las acciones dolosas o culposas penadas por la ley”.

Vemos que para que exista responsabilidad criminal y por tanto delito, el ser humano debe haber actuado con dolo o culpa, o sea, con intención o con imprudencia respectivamente.
Dolor o intención es el deseo expreso de causar un mal, con conciencia y voluntad, sabiendo lo que se hace, y queriendo hacerlo.
La culpa o imprudencia se produce cuando el individuo realiza una acción sin intención, pero que al actuar sin la debida diligencia o cuidado, causa un resultado dañoso, previsible y penado por la Ley.
Según lo expuesto, para que el socorrista incurra en delito, cuando actúa en funciones propias del socorrismo, o bien deberá causar un mal con intención de hacerlo, o bien causar un mal sin intención, pero omitiendo aquellos pasos, aquellas atenciones indispensables que debe conocer inexcusablemente.
Concretando, diríamos que los delitos en que puede incurrir el socorrista podrían ser los siguientes:

Omisión del deber de socorrer:
Este delito esta previsto y penado en el artículo 489 Bis, Párrafo tercero del Código Penal, con el siguiente contenido:

 “El que no socorriere a una persona que se hallare desamparada y en peligro manifiesto y grave, cuando pudiere hacerlo sin riesgo propio ni de tercero, será castigado con la pena de arresto mayor y multa. En la misma peña incurrirá el que impedido de prestar socorro, no demandare con urgencia auxilio ajeno. Si la víctima lo fuere por accidente ocasionado por el que omitió el auxilio debido la pena será de prisión menor”.

Según este artículo, el delito se cometería de tres formas distintas:
  • Cuando el socorrista omite la prestación de socorro a una persona que esta desamparada y en peligro manifiesto y grave. No hace falta que la persona fallezca a consecuencia de la situación en que se encuentra; el delito se produce, simplemente por no ayudarla.
  • Cuando el socorrista no puede prestar auxilio personalmente, por alguna razón y se queda “de brazos cruzados”, sin buscar auxilio ajeno.
  • Cuando la víctima lo es por accidente ocasionado por el que omitió el auxilio debido (el propio socorrista).
Estos deberes de solidaridad comunes a todas las personan, lo son más fuertes para aquellos que voluntariamente o por contrato asumen la función de socorrer a las personas.
Del socorrista no solo se va a demandar la actuación, sino también el intento de evitar el resultado que pueda producirse; así, el socorrista, que contempla como una persona se esta ahogando y no actúa, por determinados prejuicios, o por reconocer en aquella persona a un enemigo, por ejemplo, incurriría en responsabilidad agravada por “Comisión por omisión” reservada para quienes han contraído la obligación legal de socorrer, o han asumido voluntariamente ciertas obligaciones, o ha creado ellos las fuentes del peligro.
No solo se exige actuar, sino además, intentar evitar la producción del resultado lesivo.

Omisión del deber de impedir o denunciar ciertos delitos:
Este es otro delito por omisión que también pretende proteger ese bien que es la solidaridad humana.
Según el artículo 338 Bis: “El que pudiendo con su intervención inmediata y sin riesgo propio o ajeno impedir un delito contra la vida o que cause grave daño a la integridad, libertad sexual, libertad, o seguridad de las personas, se abstuviese voluntariamente de hacerlo será castigado con las penas de arresto mayor o multa o con ambas. En las mismas penas incurrirá el que se abstuviese de poner en conocimiento de la autoridad o de sus agentes en el plazo mas breve posible, los hechos delictivos a que se refiere el párrafo anterior”
Vemos como en este caso, la ley solo castiga la pasividad; el individuo ante una situación delictiva tiene que intervenir para evitarlo y si no puede intervenir, tiene al menos la obligación de denunciarlo.
La ley exige intervenir, solo cuando no hay riesgo; no es delito abstenerse cuando hay riesgo propio o ajeno, lo cual es lógico ya que no se puede pedir a una persona, (en nuestro caso a un socorrista), que sea un superman.

Denegación de auxilio:
Esta figura jurídica esta pensada para aquellas personas que ostentan la condición de funcionarios públicos y por tanto tienen mayor obligación de intervenir que un ciudadano corriente.
El artículo 371 del Código Penal establece en su párrafo segundo:

 “... En iguales penas incurrirá el funcionario publico que requerido por un particular a prestar algún auxilio a que este obligado por razón de su cargo para evitar un delito u otro mal se abstuviese de hacerlo sin causa justificada.”

Podría darse el caso de que un socorrista fuese funcionario publico si estuviese incorporado a la administración por una relación de servicios profesionales y retribuido como tal.

Delitos imprudentes:
Señalábamos al comienzo de este apartado la diferencia entre intención e imprudencia y explicábamos que la imprudencia se produce cuando la acción carecía de intención, pero no se había puesto en ella la debida diligencia y por eso resultaba un daño o mal.
La imprudencia temeraria es un delito recogido en el artículo 565 del Código Penal y la imprudencia simple se considera una falta prevista en los artículos 586 bis y 600 del mismo texto legal.
La distinción entre delito o falta no se mide en este caso por la mayor o menor gravedad del resultado producido, sino por la mayor o menor falta de prevención y diligencia del socorrista.
Un socorrista incurriría en imprudencia, por ejemplo, al manipular inadecuadamente a un herido cuyos síntomas indican que puede sufrir lesión de columna vertebral.

Lesión por accidente:
Si de la actuación de un socorrista, se derivase una situación lesivo para la víctima, sin culpa ni intención, y habiendo adoptado los medios necesarios para evitar el daño, no existiría responsabilidad penal.

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viernes, 17 de marzo de 2017

Rescate en el agua

SOCORRISMO_ACUATICO
Confía en tus habilidades de natación. Este tipo de rescate debe utilizarse como último recurso, ya que requiere preparación y muy buenas habilidades. A menudo, las víctimas entran en pánico porque el agua las revuelca, lo que puede ser peligroso al realizar este tipo de rescate

RESCATE,SOCORRISTA_PLAYA
Zambúllete con un flotador. No intentes llevar a cabo este tipo de rescate sin un flotador a la mano. La reacción instintiva de la víctima será subirse encima de ti, por lo que necesitarás un dispositivo de flotación para priorizar la seguridad de ambos y realizar el rescate de manera eficaz. Si no cuentas con un flotador, puedes llevar contigo una camiseta o una toalla para que la víctima la sujete

DiverSOS_Socorrismo
Nada hacia la víctima. Utiliza la brazada de estilo socorrista con la cabeza fuera del agua y sin perder contacto visual con la víctima para llegar rápidamente. Lanza el flotador o la cuerda para que la persona se sujete.
  • Indícale a la víctima que debe sujetar el objeto. Recuerda que no debes nadar directamente hacia la víctima, ya que es probable que te empuje hacia abajo del agua.
arrastre_victima_socorrismo

Nada hacia la orilla. Avanza en línea recta hacia la orilla y arrastra a la persona detrás de ti. A medida que vas avanzado, verifica si la víctima continúa sosteniendo el flotador o la cuerda. Continúa nadando hasta que llegues a la orilla de forma segura. Luego, sal del agua.
  • Mantén una distancia segura entre la víctima y tú.
evaluar_victima
Cuida de la victima depués del recate.Evalúe las vías respiratorias, la respiración y la circulación de la víctima. Asegúrate de que alguien se comunique con los números de emergencia. Evalúa el estado de la víctima. Determina si la persona está respirando con normalidad o si algo está obstruyendo sus vías respiratorias. Si la persona no respira, siente su pulso en la muñeca o a un lado de su cuello. Debes revisar su pulso durante 10 segundos

RCP_SOCORRISMO
Administra la reanimación cardiopulmonar. Si la persona no tiene pulso, debes administrarle la reanimación cardiopulmonar. En adultos y niños, debes colocar una mano en el centro del pecho y colocar la otra en parte superior de la primera. Realiza 30 compresiones en el pecho a un ritmo de 100 por minuto. Presiona hacia abajo a aproximadamente 5 cm (2 pulgadas). Deja que el pecho se eleve por completo entre compresiones. Verifica si la persona ya está respirando.
  • No presiones sobre las costillas de la víctima.
  • Si la víctima es un niño, debes colocar 2 dedos sobre el esternón. Presiona hacia abajo a aproximadamente 4 cm (1,5 pulgadas).
REANIMACION_CARDIO_PULMONAR

Adminístrale respiración boca a boca si la persona sigue sin respirar. Debes utilizar este método solo si estás capacitado para realizar una reanimación cardiopulmonar. Comienza por inclinar la cabeza hacia atrás y levantar la barbilla de la víctima esto abrirá las vías respiratorias. Cierra la nariz, cubre la boca de la víctima con tu boca y aplica dos 2 insuflaciones (empezar con 5 insuflaciones en ahogados). Verifica si el pecho se infla. Realiza 30 compresiones en el pecho después de aplicar las 2 insuflaciones.
  • Continúa este ciclo hasta que la persona comience a respirar o hasta que llegue la ayuda profesional.

Consejos 

  • Tu seguridad debe ser la prioridad número uno. Si sientes que tu vida está en peligro, apártate y vuelve a evaluar la situación. Luego, intenta el rescate nuevamente.
  • Cuando traslades a una persona hacia la pared de una piscina, coloca una de sus manos encima de la otra. Luego, coloca tus manos encima de las suyas para que no se suelten. Inclina suavemente su cabeza hacia atrás para que no se sumerja en el agua.
  • Solo debes zambullirte en el agua si no cuentas con ningún dispositivo que podrías utilizar para alcanzar a la víctima. Si estás en el agua con una persona que ha entrado en pánico, puede ser fatal tanto para la víctima como para ti.
  • Si la víctima es presa del pánico, puede ser más seguro que la sujetes por la espalda. Si intentas sujetarla desde el frente, puede aferrarse a ti con demasiada fuerza y hacer que ambos se sumerjan. Lo mejor es sujetarla del cabello o la parte posterior del hombro. No toques sus manos.
  • No intentes ayudar a la víctima si te encuentras de pie, ya que puedes terminar cayendo al agua.
  • Si hay suficientes personas lo mejor es coordinar una cadena humana a fin de rescatar más fácilmente, ya que varias personas unidas lograrán más fuerza y pueden ayudarse mutuamente.
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martes, 14 de marzo de 2017

QUE LA LENGUA NO SE TRAGA, ¡COÑO!

Una vez más, twitter ha resultado ser una magnífica herramienta de educación sanitaria que nos permite enderezar viejos mitos y creencias, algunas peligrosas, en temas de salud. Poder hacer medicina de esta manera es una enorme suerte y no debemos desaprovecharla los sanitarios.
Este fin de semana ha sido un episodio de pérdida de conocimiento por parte de un jugador de fútbol famoso tras un un traumatismo cráneo-encefálico (Torres, del Atleti). En décimas de segundos, sus ansiosos compañeros estaban a su lado en el suelo intentado que “no se tragara la lengua” y por el camino zarandeando su cabeza. A pesar de su tremenda buena voluntad (tienen toda mi simpatía), su desconocimiento puso en grave peligro la salud y hasta la vida del compañero inconsciente. Si hubiera tenido una fractura vertebral (posible tras un choque con caída así) podrían haberle seccionado la médula.

Desde entonces se ha vertido mucha tinta (una vez más) sobre la importancia de no tragarse la lengua…..¡qué maldita obsesión! NO HAY EXCUSA NINGUNA PARA METER A CIEGAS LA MANO EN LA BOCA DE ALGUIEN INCONSCIENTE. La lengua no se traga, la lengua en ocasiones puede obturar (casi siempre de forma parcial) la vía aérea. aun así, meter la mano en la boca no es parte del manejo de ninguna persona inconsciente, y esto incluye epilepsia y convulsiones.
Si la lengua obstruye parcialmente la faringe, no se produce una parada cardiaca repentina, sino que esa persona empieza con un ronquido llamativo. Si no ha recibido un golpe, lo único que hay que hacer es ponerlo de lado y se soluciona solo, la lengua se retira de la vía aerea hacia un lado por su propio peso. Pero si ha sufrido golpe, se puede volver de lado pero siempre entre dos personas para mantener la cabeza alineada con el cuerpo o alternativamente se puede empujar la mandíbula hacia delante (con los dedos, empujas en los ángulos de la mandíbula, unos tres dedos por debajo de las orejas)- ver dibujo

Es importante saber qué hacer en los primeros minutos de un accidente de este tipo. Si se actúa mal, no se convierte uno en héroe sino en asesino incidental y bien intencionado.

He resumido aquí qué se debería hacer en una situación así, mantener la calma no es fácil así que tener una memoria de conceptos claros de los que echar mano pueden resultar de ayuda.
Ah y cualquier médico que diga que hay que sacar la lengua a una persona inconsciente debería revisar una guía cualquiera de Urgencias y Emergencias.






DiverSOS Socorrismo

sábado, 11 de marzo de 2017



Hacemos un pequeño paréntesis en la temática de nuestro blog, pero sín desviarnos del tema de la salud, para algo que no podemos desatender como es la salud de nuestro planeta, donde vivimos. Debido a los intereses de las grandes compañías que controlan el mundo, una de ellas las electricas, nuestros amigos los políticos decidieron poner un impuesto al sol, sancionar las energias renovables, al autoconsumo con decretos retroactivos, impuestos y multas multimillonarias!.

Somos un país de retrogados, gobernados por retrogados, con un pueblo que vive sumido en la desidia...somos el hazme reir de Europa. Necesitamos a un Juan Manuel Sanchez Gordillo que lidere el pueblo y haga que este salga del letargo en el que está sumido.

DiverSOS Socorrismo

video


jueves, 9 de marzo de 2017



 Uso del DESA (Desfibrilador externo semiautomático)









Usted está en la cola del cine, y el señor de delante se desvanece llevándose la mano al pecho. ¿Un infarto? En una hornacina, el establecimiento tiene un desfibrilador. Usted lo coge y lo aplica. El hombre supera el infarto. Y usted puede ser sancionado. Salvo que sea un sanitario o demuestre que ha seguido una formación específica. El uso de estos aparatos está restringido a expertos en todas las comunidades menos País Vasco, Andalucía, Cataluña y, a partir de octubre, Canarias. En Madrid no se sabe: desde 2009 cuando se emitió la legislación estatal, la comunidad no ha regulado el uso de estos aparatos.

 
 
El vicesecretario de la Sociedad Española de Cardiología y presidente del Consejo Español de Resucitación Cardiopulmonar, Ignacio Fernández Lozano, usa la palabra despenalizar para referirse a esta situación. No lo entiende. "Son aparatos muy seguros donde una voz guía los pasos. Hasta un niño de siete años sabría usarlos", dice. La utilidad de estos aparatos es clara. "La probabilidad de sobrevivir a una parada cardiaca en la calle en España es del 5%. Como cada año se producen unas 30.000, eso quiere decir que se salvan 1.500", dice Fernández Lozano. En otros lugares, donde los desfibriladores en lugares públicos son más abundantes y más accesibles, el porcentaje es muy superior. "El 30% en Ámsterdam, y el 60% en los colegios mayores de EE UU, donde todos, alumnos y profesores, han sido entrenados", afirma el cardiólogo.
La formación es el punto clave. En el real decreto 365/2009, el Gobierno establecía que las comunidades dispondrían que los desfibriladores podrían usarlos "todas aquellas personas que estén en posesión de los conocimientos mínimos y básicos necesarios para ello". Y así lo hicieron todas las comunidades (menos Madrid, que no ha hecho nada al respecto). Pero, con posterioridad, unas cuantas lo han modificado.
Andalucía admite que lo use cualquiera si no hay un responsable, siempre que se avise a urgencias. La razón es de peso —y aplicable a todas las comunidades—. "La aplicación de la reanimación cardiopulmonar (RCP) y desfibrilación en los primeros 3-5 minutos tras una PCR puede producir tasas de supervivencia del 49-75%. Cada minuto de retraso en la desfibrilación, se reduce la probabilidad de supervivencia hasta en un 10-12%,", afirma. No tiene sentido esperar a que llegue un experto.
Cataluña va en la misma línea. Si hay un especialista, que lo use él, pero, si no, "cualquier persona puede aplicar la desfibrilación con finalidades terapéuticas". El País Vasco afirma que "podrán ser utilizados por personal no sanitario" en contacto con urgencias. Canarias ha sido la última en decidir que hay que "facilitar el acceso público a la desfibrilación como medio para aumentar la supervivencia de la parada cardíaca".

En España hay 1,7 desfibriladores por cada 100.000 habitantes; en Japón, 47 y en Francia, 15,7
Para Fernández Lozano, este es el camino. Con la regulación existente "se quisieron poner estupendos y han querido legislar para un mundo ideal que no funciona", afirma. "El real decreto de 2009 es un error".

El médico diferencia entre lugares cerrados que obligatoriamente tengan desfibriladores (un centro comercial, un estadio), y que deberían contar con personal especializado en su uso, y otros que pueden estar en estaciones de metro, de autobús o en un comercio por iniciativa de su dueño, que cualquiera los debería poder usar. Claro que el acceso no es el único requisito. Hace falta también tener un registro de los dispositivos disponibles, y unificar los criterios para que sean obligatorios.

Fernández Lozano insiste en que su utilización es muy sencilla (el aparato estándar tiene una locución que guía los pasos de quien lo usa, empezando por detectar si lo que ha sufrido el posible afectado es un infarto o no). Y la tecnología hace que se vaya más lejos aún. B-safe, por ejemplo, ha patentado un aparato que, además de la grabación, incorpora un sistema de revisión continua para detectar, por ejemplo, si el aparato está sin batería o con los electrodos caducados. También tiene un localizador para saber seguro dónde está. Y se conecta automáticamente con una centralita, operada por una compañía de seguros, donde un especialista puede orientar al usuario, aparte de que se encarga de aspectos como comunicar en el acto que hay un incidente, indica el director de la empresa, Nuño Azcona.




En cualquier caso, mientras la legislación se adapta a lo que opinan los especialistas, si alguien se desvanece delante de usted en la cola del cine no lo dude: use el desfibrilador. "Nunca dejaríamos que condenaran a alguien por eso. Nos echaríamos encima", zanja Fernández Lozano.

Si te ha gustado: Comparte el uso del desa, es fácil de usar y pudes ayudar a salvar una vida.





DiverSOS Socorrismo

miércoles, 8 de marzo de 2017


10 prácticas de salud erróneas en España



Nuestra salud está la mayoría de veces en nuestras manos. Sólo puntualmente depende de la actuación de médicos y demás profesionales sanitarios en los momentos críticos de enfermedad. Durante el resto del tiempo, nuestras propias prácticas cotidianas resultan esenciales y decisivas en la salud a largo plazo. El ejemplo más conocido es la famosa triada de dieta equilibrada, ejercicio físico y nada de tabaco/alcohol con la noble finalidad de prevenir enfermedades.
Desafortunadamente, no todas las prácticas de salud que se realizan en España se hacen de forma correcta y abundan muchos mitos y creencias erróneas que, lejos de beneficiar a la salud, pueden ser perjudiciales para ella. ¿Quiere saber cuáles son esas prácticas de salud erróneas tan comunes en España?

1. Alzar la cabeza durante una hemorragia nasal

Las hemorragias nasales o epistaxis son muy frecuentes y es bastante probable que en algún momento de nuestra vida tengamos que ayudar a alguien que sangra por la nariz. Ya sea por un golpe fuerte en el tabique nasal o por otras circunstancias que alteran su mucosa (como sinusitis, resfriados, alergias, etc), la persona comienza a sangrar.
La primera recomendación universal es tapar la nariz para tratar de detener la hemorragia. La actuación ideal para conseguir esto es apretar suavemente con los dedos la parte blanda de la nariz para obstruir las fosas nasales durante varios minutos (entre 5 y 20 minutos) y así detener la hemorragia mientras se respira por la boca. A diferencia de lo que dice la cultura popular, la utilización de gasas o pañuelos como tapones no está aconsejada, en un primer momento, si con los dedos se puede solucionar. ¿La razón? Insertar una gasa o pañuelo en la nariz puede irritar aún más la zona de la hemorragia o volver a provocarla tras su retirada.

Mientras la persona presiona la nariz para detener la hemorragia, mucha gente en España recomiendan alzar la cabeza. Craso error (como relato en 10 mitos peligrosos e inútiles sobre primeros auxilios). Al alzar la cabeza se está facilitando que la sangre vaya hacia las vías respiratoria o digestiva, haciendo más probable que la sangre se trague (aumentando así el riesgo de náuseas y vómitos) o, incluso, que pueda pasar a las vías respiratorias (algo muy peligroso si la persona no estuviera consciente). Por todo ello, lo que debe hacerse es inclinar a la persona hacia adelante y hacia abajo para procurar que la sangre de la nariz salga hacia las fosas nasales y no hacia las vías respiratoria y digestiva.
Referencia científica: Manejo de la epistaxis

2. Emplear ibuprofeno de 600 mg para el dolor leve-moderado

El ibuprofeno es uno de los mejores medicamentos de andar por casa para tratar el dolor leve-moderado (especialmente si va acompañado de inflamación, como suele ocurrir a menudo en el dolor de muelas o en el dolor por algún golpe en una extremidad).
Sin embargo, en España tenemos una muy mala costumbre que no ocurre en la mayoría de los países occidentales: empleamos pastillas con dosis de 600 mg con demasiada alegría y desparpajo. ¿Y cuál es el problema? Pues que está más que comprobado que para tratar el dolor leve-moderado una dosis de 400 miligramos cada 8 horas es más que suficiente. A esa dosis es dónde este fármaco muestra mayor eficacia con el menor riesgo de efectos adversos. Todo lo que sea una dosis superior es añadir más riesgo (cardiovascular y gastrointestinal) y poco o nada beneficio.
Como alertaba la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria, se estima que existen 8,5 millones de españoles que reciben dosis diarias de ibuprofeno superiores a las recomendadas y que sólo se dispensan dosis de 400 mg para el 4,8 % de los casos de dolor leve-moderado. Así pues, la próxima vez que tenga que acudir a la farmacia para tratar su dolor, recuerde: ibuprofeno de 400 mg SÍ, 600 mg NO.
Referencia científica:  Evaluación de diferentes dosis de ibuprofeno soluble y en comprimidos en el dolor dental posoperatorio

3. Aplicar alcohol y agua oxigenada para las heridas

Como explicaba con profundidad en un artículo sobre el agua oxigenada y el alcohol en las heridas, una de las creencias más arraigadas de nuestra sociedad es la célebre máxima y no menos típica frase de abuela: “Si escuece es que cura”. Es muy típico que en nuestro país se utilicen ambas sustancias en las heridas sangrantes con la intención de limpiarlas y eliminar los gérmenes presentes en ellas. Y si “escuece” es que está haciendo su efecto beneficioso.
Desgraciadamente, el agua oxigenada y el alcohol no son buenos antisépticos aunque sean buenos desinfectantes. Es decir, si se aplica alguna de estas sustancias a una mesa o en la superficie de la piel, por ejemplo, ejercen una relativamente buena acción a la hora de desinfectar (matar a microorganismos). Pero a la hora de aplicarlos a las heridas la historia cambia porque los tejidos vivos inactivan parte de su acción. Además, no sólo dejan mucho que desear como antisépticos, también agreden a los tejidos de la herida, dificultando la cicatrización e, incluso, favoreciendo indirectamente la infección al matar a las células blancas.
Por todo ello, la mejor actuación ante una herida es la limpieza con agua abundante y jabón, retirando cualquier elemento extraño que se encuentre en ella. Tras este paso, hay que aplicar antisépticos más eficaces y respetuosos con los tejidos vivos como la povidona yodada (más conocida como Betadine pero actualmente ya se desaconseja y dedicaremos un tema del blog a ella) o la clorhexidina. Según en dónde esté situada la herida y el riesgo de contaminación puede ser conveniente taparla con una gasa o tirita. Es lo que haríamos, por ejemplo, si la herida se situase en el pie. Aunque eso conllevaría que la reparación de la herida fuera un poco más lenta.
Referencia científica: Povidona yodada y clorhexidina en las heridas

4. Usar el andador o tacatá para los bebés

¿Cuál es el mejor andador para un bebé? El que no se usa, como afirma de forma tajante la Asociación Española de Pediatría. No existe para el bebé objeto más sumamente inútil, estúpido y peligroso que un andador. Las razones detrás estas rotundas afirmaciones no lo son menos:
Porque cuadriplican el riesgo de caída por una escalera, duplican el riesgo de fractura por caída por una escalera y además adelantan la edad de caída por una escalera de los doce a los ocho meses. También aumentan el riesgo de quemaduras y de intoxicaciones.
Y no es sólo la Asociación Española de Pediatría quién se ha pronunciado al respecto. En Estados Unidos, en el año 2001, la Academia Americana de Pediatría realizó un artículo sobre los andadores que no dejaba indiferente a nadie que tuviera niños:
Se estimó que en 1999, 8.800 bebés menores de 15 meses habían sido atendidos en urgencias por lesiones asociadas a los andadores. Se informaron de 34 muertes de bebés por la utilización de andadores entre 1973 y 1998. La mayoría de las lesiones ocurrieron por caídas por las escaleras y las lesiones en la cabeza fueron frecuentes.
Pero lo más sangrante del caso de los andadores es que no sirven para absolutamente nada. No ayudan a los bebés a caminar, al contrario, pueden retrasar el normal desarrollo motor y mental. Además, las estrategias realizadas para reducir el riesgo asociado a los tacatás (como vallas frente a las escaleras) han sido insuficientes para prevenir las lesiones en los bebés.
Por todo eso y mucho más, la Academia Americana de Pediatría realizó una petición pública de prohibición de los andadores en Estados Unidos, aunque dicha petición no llegó a obtener sus frutos. Aún así, países como Canadá prohibieron su uso desde el año 2004 y no se andan precisamente con chiquitas: la posesión de un andador para bebés puede suponer penas de 100.000 dólares o seis meses de cárcel. Tampoco sería de extrañar que en un futuro no muy lejano la venta de andadores o tacatás se prohibiera en Europa y Estados Unidos.
Referencia científica: Lesiones asociadas a los andadores de bebés

5. Aplicar vaselina, mantequilla, claras de huevo o pasta de dientes a las quemaduras

Se sorprenderían de la cantidad de remedios caseros de lo más extraños que se utilizan para tratar las quemaduras sin el más mínimo respaldo detrás (podría hacerse todo un estudio antropológico sobre el tema). Como caso más conocido, tenemos el cansino email en cadena que circula periódicamente alabando las bondades de las claras de huevo para las quemaduras, pero hay muchos más. En Nigeria, por ejemplo, son más originales y utilizan aceite de motor para las quemaduras.
¿Por qué se desaconseja utilizar estos potingues de andar por casa para el tratamiento de las quemaduras? Porque hacen mucho mal y ningún bien. En concreto, la mantequilla y las claras de huevo contienen nutrientes ricos (y con fundamento) para muchos microorganismos, por lo que aplicarlo a quemaduras significa crear un caldo de cultivo ideal para ellos, favoreciendo la infección.
Además, la aplicación de vaselina, mantequilla, claras de huevo y pasta de dientes dificulta la limpieza periódica de la quemadura y puede crear un ambiente sin oxígeno (anaeróbico) que puede llevar a infecciones más peligrosas. Como añadido, la pasta de dientes puede contener sustancias que irriten los tejidos de la quemadura, empeorando su estado. En general, todos estos potingues sólo sirven para dificultar la correcta reparación de las quemaduras. La actuación recomendada es aplicar a la quemadura agua corriente fría durante varios minutos (hasta que se note cierto alivio del dolor) y tapar la zona con gasa estéril para evitar infecciones. Si la quemadura es grave, profunda o de extensión notable es recomendable acudir raudo y veloz a urgencias.
Referencia científica: Una revisión sobre tratamientos de primeros auxilios para quemaduras

6. Usar cepillos de dientes de cerdas duras

Algunas personas creen que cepillarse los dientes con cerdas duras es más efectivo porque así “arranca” mejor la suciedad de los dientes, protegiéndolos mejor. La realidad, no obstante, es bien diferente. Los cepillos de dientes de cerdas duras apenas limpian mejor y pueden dañar el esmalte de los dientes y provocar sangrado e inflamación de las encías. Sólo se recomienda la utilización de este tipo de cepillos de dientes para las dentaduras postizas.
El cepillo de dientes recomendado para la población general debe ser de cerdas suaves y blandas, que no agreden a los dientes ni las encías y limpian bien la boca.
Referencia científica: Eficacia de limpieza y trauma de tejido blando después del uso de cepillos de dientes manuales con diferentes durezas de cerdas

7. Tomar bicarbonato para la acidez

La tradición de tomar bicarbonato sódico contra la acidez o pirosis se remonta a hace mucho tiempo. En su día, cuando no disponíamos del arsenal terapéutico que tenemos en la actualidad para combatir la acidez, tomar bicarbonato podía ser una buena idea (siempre dentro de ciertos límites). Sin embargo, recomendarlo ahora para la acidez es como recomendar a alguien que tome una infusión de manzanilla para su dolor moderado de espalda, existiendo el ibuprofeno. ¿Para qué recomendar algo menos eficaz de lo que ya hay? Además, en el caso del bicarbonato, posee más riesgos que los tratamientos equivalentes modernos.
Las razones por las que se desaconseja el uso de bicarbonato sódico (y también el carbonato cálcico) contra la acidez, en favor de otras opciones, son varias. La primera es que produce el llamado efecto rebote cuando se consume durante un largo intervalo de tiempo: el estómago se acidifica más para compensar la neutralización de la acidez conseguida por el bicarbonato (que es una sustancia básica). Lo que provoca justo aquello que queríamos evitar. Además, la duración de su efecto es corta.
Por otro lado, el bicarbonato sódico se absorbe por el tracto digestivo y pasa a sangre, pudiendo provocar efectos secundarios sistémicos como una alcalosis metabólica (la sangre se hace más básica de lo que debería), además de aumentar la tensión arterial y facilitar la retención de líquidos.
Por tanto, para ocasiones puntuales de acidez, el tratamiento de elección es la combinación de sales y/o complejos de aluminio y magnesio. El más utilizado en estos casos es el almagato (que muchas personas conocen como Almax), una pena que ya no lo cubra la Seguridad Social desde el último medicamentazo. Si la acidez es más seria y frecuente se recomienda la visita al médico para que valore la utilización de otros tratamientos más adecuados.
Referencia científica: Guía farmacoterapéutica de Atención Primaria 

8. Usar bastoncillos para limpiar los oídos

Para algunas personas, evitar el uso de bastoncillos para limpiar los oídos puede resultar superior a sus fuerzas, como si existiera una irresistible tentación a hacerlo. Sin embargo, este acto es totalmente innecesario ya que el oído es un órgano que está preparado para limpiarse por sí mismo. La cera que se produce en su interior va siendo expulsada lentamente hacia el exterior con el tiempo gracias a los cilios.
Al aplicar un bastoncillo al oído no sólo nos arriesgamos a empujar hacia el interior la cera (haciendo más difícil su eliminación), también (si vamos más allá) se presenta la posibilidad de perforar el tímpano. De hecho, existen algunos casos documentados de graves complicaciones por la utilización de bastoncillos. El más grave y recientemente documentado ocurrió en Canadá en el año 2007. Un hombre de 43 años llamado Daniel St-Pierre murió de una meningitis como consecuencia de una otitis bacteriana que se produjo cuando perforó accidentalmente el tímpano con un bastoncillo. Sí, es un caso extremo y rocambolesco, pero nos da una idea de lo que pueda llegar a ocurrir.
Por todo ello, no es nada recomendable la utilización de bastoncillos para limpiar los oídos, aún en las personas que pueden presentar cierta propensión a formar tapones de cera. Si este fuera el caso (se suele notar porque se oye bastante peor en el oído taponado), la actuación ideal es acudir al médico o a la enfermera para que le retire con cuidado el tapón o le indique algún tratamiento para eliminarlo.
En realidad, los bastoncillos sí que tienen cierta utilidad y es la de limpiar el interior de la oreja. Todo lo que sea meterse hacia el oído está estrictamente desaconsejado. Como dicen con frecuencia los médicos anglosajones: Nunca te metas en el oído algo más pequeño que el codo.
Referencia científica: Los bastoncillos y la limpieza de los oídos

9. Tomar vitamina C para prevenir o tratar resfriados o gripes

Con cada epidemia invernal de gripes y resfriados, aparece en la pequeña pantalla diversos medicamentos promocionándose con su destacada vitamina C en la parrilla publicitaria. Esta estrategia de marketing, sin embargo, no está avalada por las decenas de estudios científicos que cuestionan el supuesto beneficio de la vitamina C para prevenir o tratar estas infecciones víricas en circunstancias y personas normales. Su único y discutido posible beneficio es un ligero acortamiento en la duración de los síntomas.
El premio Nobel Linus Pauling, defensor acérrimo e incondicional de la vitamina C, fue quién mitificó sus beneficios sin ningún respaldo científico y estas creencias se fueron extendiendo incluso entre los médicos. Por suerte, ahora sabemos más y si lo que queremos es aliviar los síntomas de una gripe o un resfriado lo mejor es recurrir a tratamientos sintomáticos de eficacia demostrada como el ibuprofeno o el paracetamol y así aguantar mejor el tirón.
Referencia científica: Vitamina C para prevenir y tratar el resfriado común

10. Poner algo en la boca para proteger la lengua durante una convulsión

En el año 2007, una reveladora encuesta a más de 4.000 personas dejó al descubierto muchos mitos sobre la epilepsia. Entre todos ellos destacaba una práctica de salud totalmente errónea y preocupante: un tercio de los encuestados respondieron que, ante un ataque epiléptico, deberían poner algo en la boca para evitar que se “tragara la lengua”. Este mito también está bastante presente en España y es vital informar sobre las consecuencias de realizar esta peligrosa práctica.
NUNCA debe ponerse algo en la boca de alguien que está sufriendo una convulsión. ¿Por qué? Por multitud de razones: Primero, porque el objeto podría desplazarse y obstruir la vía aérea, asfixiando a la persona. Segundo, el objeto que se introduce en la boca podría lesionar las encías o destrozar los dientes de la persona que convulsiona (especialmente si es un objeto duro). Tercero, al tratar la persona de introducir un objeto en la boca, puede lesionarse los dedos si la persona le muerde durante el proceso. Pero es que, además, es imposible que una persona pueda tragarse la lengua. En todo caso lo que sí que podría es mordérsela, pero introducir algo en la boca difícilmente lo evitaría.
La mejor actuación ante una convulsión es dejar a la persona acostada de lado para favorecer la salida de saliva de la boca, proteger la cabeza con alguna almohada o algo blando para evitar daños en el cráneo y retirar cualquier mueble u objeto duro alrededor para evitar que se golpee. Sólo solicitar ayuda médica urgente si (en el caso de una convulsión tónico-clónica):
-La convulsión dura más de 5 minutos
-Es la primera vez que convulsiona esa persona
-Se suceden varias convulsiones en el tiempo sin que el sujeto recobre la consciencia
-La persona se lesiona durante la convulsión u ocurre cualquier otra cosa que le sugiere que es necesario acudir al médico
Referencia científica: Mitos de la epilepsia: vivos y espumeantes en el siglo XXI.

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Por qué no deberías desinfectar tus heridas con agua oxigenada

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Todos lo hemos vivido. Cuando eramos niños lo primero que nuestra madre, padre o adulto a cargo hace al ver que nos hemos hecho una herida leve al caer o tropezar es limpiarla con agua oxigenada. Pero esto en realidad no es tan bueno como parece, dado que el agua oxigenada ataca a mucho más que las bacterias.

El peróxido de hidrógeno, mejor conocido simplemente como agua oxigenada, es un antiséptico muy efectivo, tanto así que se encarga no solo de atacar las bacterias que te “invaden” una herida, sino que también atacan tu propio cuerpo.
Lo primero que la persona siente al momento de que se le aplica agua oxigenada en una herida es dolor, y después comenzamos a ver las famosas burbujas blancas, clara señal de que el peróxido de hidrógeno está haciendo su trabajo bien. Tan bien, que además de atacar las bacterias también atacará a las células del cuerpo. Es parte de su trabajo, así no lo queramos.
Esto quiere decir que más que ayudar y acelerar el proceso de sanación en realidad lo estará perjudicando, dado que tendremos una herida limpia pero con tejido atacado por el mismo antiséptico que usamos para limpiarlo.

Para ser más específicos, el agua oxigenada ataca a las bacterias atrayendo los electrones de sus membranas celulares, lo que básicamente “rompe” la membrana y destruye la bacteria. Las burbujas que vemos son el resultado del contacto del peróxido de hidrógeno con una enzima catalasa en el interior de las bacterias, lo que forma agua y oxígeno gaseoso. No obstante, este mismo proceso lo hace al entrar en contacto con tus propias células, rompiendo sus membranas y destruyéndolas como si fueran bacterias.

Es por esto que muchos médicos en realidad recomiendan que si es una herida muy leve, como un raspón o esas que normalmente limpiarías usando agua oxigenada, lo mejor para realizar una limpieza es aplicar agua fría y un poco de jabón del que usamos para bañarnos o lavarnos las manos.

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domingo, 5 de marzo de 2017


SHOCK


El shock es un estado grave, debido a trastornos de la circulación periférica, que provoca un inadecuado riego sanguíneo a los órganos y tejidos. El shock es un cuadro de aparición y evolución rápida que compromete seriamente la vida del lesionado; por esto requiere la asistencia inmediata.



Las causas del shock son:



1. Hemorragia debida a: heridas, fracturas, ruptura de órganos internos, hígado bazo, entre otros.

2. Quemaduras graves con pérdida de líquido y sangre.

3. Infarto del miocardio

4. Alergia a medicamentos como: penicilina, yodo, anestésicos, aspirinas y algunos alimentos.

5. Infecciones graves

6. Fracturas abiertas o cerradas con lesión de vasos o sin ella, que provocan gran pérdida de sangre

7. Dolor intenso.



Síntomas y signos generales del shock



La aparición y características del shock dependen de la causa q lo produce; no obstante existen signos y síntomas que lo identifican, cualquiera sea su origen:

1. Estado de agitación

2. Debilidad, nauseas y mareos, sobre todo al estar sentado o de pie

3. Sed intensa

4. Piel pálida, fría y sudorosa

5. Aumento de la frecuencia de pulso

6. Progresivamente, en la medida que avanza el shock, el pulso se hace más lento y el lesionado puede presentar paro cardiaco

7. Coloración morada de la piel, mucosas y uñas, debida a la falta de oxígeno en los tejidos, por fallas de la circulación

8. Respiración rápida y superficial



Primeros auxilios en caso de shock

1. Coloque al lesionado con la cabeza mas baja que los pies, también puede acostarlo de medio lado o boca abajo, con la cabeza de lado para evitar, en casi de presentar vómito, que éste se desvie hacia las vías respiratorias y asfixie al lesionado

2. Detenga el sangramiento

3. Controle los signos vitales

4. Mantenga libre las vías respiratorias del lesionado.

5. Evite el enfriamiento

6. No administre líquidos por la boca, ya que el lesionado en estado de shock tiende a perder el conocimiento y si vomita puede aspirar el contenido gástrico hacia los pulmones y asfixiarse. 
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¿Sabías que el factor psicologico juega un papel muy importante?


cuando los psicólogos de emergencias realizamos una intervención, ya sea en emergencias masivas como en urgencias cotidianas, debemos tener en cuenta la amplia variedad de reacciones y sentimientos que podemos encontrar en cada paciente.
Esto dependerá por una parte de la naturaleza y la gravedad de los hechos, y por otra de características personales del afectado como sus experiencias previas, el apoyo social que percibe, su historia de salud física y mental, su cultura y su edad. En los Primeros Auxilios Psicológicos se tienen en cuenta todos estos elementos.

La intervención psicológica en las emergencias

En estos primeros momentos de tensión que nos encontramos al llegar al lugar los hechos, como es lógico, no nos vamos a poner a realizar una evaluación multi-método como haríamos en consulta. Nuestra fuente de evaluación será pues la observación que hagamos del conjunto global de la situación y las verbalizaciones tanto del propio paciente como de testigos u otro miembro de los cuerpos de seguridad.
A la intervención le pasa lo mismo que a la evaluación. En la mayoría de los casos vamos a estar horas con ellos, pero no les volveremos a ver, y normalmente el protocolo de elección en emergencias serán los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP).

Los Primeros Auxilios Psicológicos

Centrémonos en los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP). Son técnicas basadas en la evidencia destinadas a ayudar a todo tipo de población afectada por un incidente crítico, aplicándose en las primeras horas tras el impacto. Tras las primeras 72 horas ya no son la técnica de elección.
Con su aplicación buscamos reducir el nivel de estrés y fomentar la adaptación y el afrontamiento a corto, medio y largo plazo.
Antes de aplicar los Primeros Auxilios Psicológicos se realiza un conocimiento del entorno en el que vamos a trabajar, conocer qué ha ocurrido y qué va a suceder. Además estableceremos comunicación con el resto del personal de emergencias para coordinarnos de mejor manera.
A la llegada al lugar se identifica a quien necesita asistencia. Siempre que sea posible se intenta reagrupar a las familias para trabajar con ellas; es muy común que surjan grupos espontáneos entre los afectados, también se trabaja con ellos de manera grupal.
Por último, una vez más destacar que tendremos que adaptarnos a la diversidad de la población con la que vamos a trabajar. Normalmente serán de culturas muy diferentes y por tanto tendremos que adaptar nuestra intervención a ello.

Las fases de los Primeros Auxilios Psicológicos

La aplicación de los PAP está dividida en ocho fases. A continuación veremos qué hacer y qué no hacer en cada una de ellas.

1. Contacto y presentación

La presentación ante el afectado debe realizarse de una forma no intrusiva, explicando quiénes somos y qué hacemos. No debemos avasallar al afectado, nos mantenemos cerca pero sin ser intrusivos. Un buen acercamiento es la clave para la correcta y efectiva aplicación de los PAP.

2. Alivio y protección

Los afectados deben saber que estamos ahí para cubrir sus necesidades básicas, que estamos ahí para que no se preocupen por más cosas; desde promocionar agua y comida hasta un cargador del móvil o un teléfono con el que ayudar a la reagrupación familiar.

3. Contención emocional

En muchas ocasiones los afectados por una emergencia se encuentran en estado de shock, desorientados y desubicados. Nuestra labor como psicólogos de emergencias será orientarlos en el espacio y en el tiempo de una manera no agresiva, adaptándonos a la realidad del paciente.

4. Recogida de información

La forma en la que interactuamos con el afectado es muy importante, debemos hacerlo de manera en la que no se sienta incómodo, así podremos acceder a la mayor información posible para brindar la ayuda más eficaz.
Primeros Auxilios 
Para ello debemos hablar de forma pausada, explorando todas las necesidades y clarificando la información, además debemos ordenar las prioridades de atención y atenderlas en función de los recursos disponibles. No debemos dar consejos triviales al igual que tampoco trivializaremos las necesidades en función de nuestras opiniones.

5. Asistencia práctica

Antes de nada deberemos anticipar informaciones prácticas útiles de las que quizás las víctimas no son conscientes aún,como dónde están los lavabos, los puntos de reagrupamiento, el avituallamiento… etc.
Ante las preguntas de los afectados con esta información conseguiremos rebajar su ansiedad y cumplimos con el objetivo de satisfacer sus necesidades básicas.

6. Conexión con la red social de apoyo

Es de suma importancia ayudar a los afectados a conectar de nuevo con su red de apoyo. Ya sea facilitándoles un teléfono con el que ponerse en contacto o, en el caso de que no lo tengan, contactando con las fuerzas de seguridad para requerir su ayuda en esa labor.
Hasta que no haya nadie acompañando a esa persona, preferiblemente de su red de apoyo, no nos marcharemos.

7. Pautas de afrontamiento

La labor más importante será la de normalizar síntomas, muchos afectados creen que además de lo que les ha pasado se están volviendo “locos”, debemos alejar esa idea informando de las reacciones básicas de estrés esperables en las próximas horas y días.
Se les entrena en técnicas de relajación básicas, siendo la respiración diafragmática la técnica de elección, así conseguiremos reducir su nivel de actividad fisiológica y les daremos una herramienta de afrontamiento ante posibles futuros síntomas.
Por el contrario, no deberemos decir que ahora tiene que ser fuerte o valiente; lo único que hacemos con esa afirmación es no dejar al afectado experimentar sus propios recursos de afrontamiento..

8. Conexión con servicios externos

A la hora del cierre de la intervención, como hemos hecho al inicio, deberemos explicar que nos marchamos y cuál va a ser el proceder a partir de ese momento.
No dejaremos solos a los afectados, nos marcharemos cuando llegue la red de apoyo social de la víctima o, en su defecto, nuestro relevo. Además deberemos dar pautas al afectado sobre cuándo y a quién pedir ayuda, conectándola con la red de salud pública.

Concluyendo

Como conclusión me gustaría resaltar la utilidad en el día a día de los PAP y la necesidad de su entrenamiento en toda la población, al fin y al cabo ¿no conocemos todos técnicas de primeros auxilios como la RCP o la maniobra de Heimlich?
Cuidemos no solo de lo físico, también de lo mental.


jueves, 2 de marzo de 2017

Breve historia de los primeros auxilios



Hay algunos registros históricos, que señalan sobre los inicios de la aplicación de primeros auxilios, fueron proporcionados por los caballeros religiosos, como los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén, que fue un Orden Religiosa de tipo Militar, fundada en el siglo XI, brindando atención a los peregrinos, enfermos, y personas muy pobres, y otros caballeros de formación en la forma de tratar las heridas de guerra o entrentamientos bélicos que eran comunes. 




Hay cierto acuerdo en afirmar que el primer servicio de atención prehospitalaria de urgencias profesional, fue estructurado a instancias del emperador Napoleón I Bonaparte, en Europa durante la extensión de su imperio, Delego a su Médico en Jefe, el Barón Dominique-Jean Larrey, la responsabilidad de coordinar lo que se llamo el sistema de ambulancias. Estas no eran otra cosa que carretas tiradas por caballos, donde se transportaba a los heridos desde el campo de batalla, a los hospitales de la época.
La diferencia estriba en que en este sistema, los caídos habían recibido ya algún tipo de atención, realizada por el citado Barón Larrey y su discípulo Sebastián Percy en el lugar del incidente. Esta atención frecuentemente, según documentos de la época, consistía en la amputación de los miembros lesionados de los desafortunados combatientes.
La gran cantidad de hechos bélicos en el viejo continente durante esta época, propició la formación de otros sistemas en diferentes países.
Particularmente la batalla de Solferino (Italia 1859), fue el evento que abonó la idea del Barón Henri Dunant, de creara una brigada de ayuda a los heridos de las guerras, y que en 1864, fundaría la Cruz Roja Internacional, con el objetivo inicial de "mejorar la suerte de los heridos en el campo de batalla".



En Inglaterra, durante el año 1877, el Cirujano Mayor Peter Shepherd, y un médico de apellido Coleman, dictaron el primer curso de primeros auxilios, inicialmente para las fuerzas policiales, y luego de forma pública en la Iglesia Presbiteriana de Woolwich, Londres.
En enero de 1878, el Dr. James Cantile, más tarde publicó notas de lección de pastores de ese curso como primeros auxilios a los heridos.

No pasó mucho tiempo antes de el servicio de Saint John Ambulance, estaba ejecutando otros cursos públicos de primeros auxilios, en algunas ciudades de la Gran Bretaña.
Muchos cambios se producido en primeros auxilios y muchas otras técnicas médicas, han sido impulsados por las guerras, como en el caso de la guerra civil americana, que llevó Sra. Clarissa H. Barton, enfermera y profesora de medicina, se motivo para organizar la Cruz Roja Americana.   



Hoy en día, hay varios grupos que promueven los primeros auxilios, como la Cruz Roja, los Cuerpos de Bomberos, los organismos de Protección Civil, Los grupos de Socorristas y el movimiento Scout, entre otros.

Las nuevas técnicas y equipos han ayudado a hacer en la actualidad los primeros auxilios (básicos), sean simples y eficaces. 

miércoles, 1 de marzo de 2017


 El fin de las licencias federativas para los Socorristas Profesionales

Este es un articulo de Jorge Fernández Cano, titulado “Alerta sobre las “Convalidaciones de Títulos” de Socorrista Acuático” (25 de febrero de 2015) ha suscitado un gran interés general.
Ahora nos llega un comentario extenso de otro gran profesional del Socorrismo Acuático, Luis Miguel Pascual Gómez (Director Técnico-Docente de la Escuela Segoviana de Socorrismo), que publicamos íntegramente por su claridad y rigor.

Luis Miguel Pascual Gómez – Director Técnico-Docente de la Escuela Segoviana de Socorrismo
 El fin de las licencias federativas para los Socorristas Profesionales
“Soy Socorrista por la Federación, se acerca el verano y estoy pensando en que ya tengo que pagar la renovación de la licencia. Durante años he renovado mi licencia federativa anual, entre otras razones, porque en mi Diploma figura la frase: no es válido si no se acompaña de la licencia federativa anual.”

La inmensa mayoría de los socorristas federativos siguen hoy todavía adquiriéndola todos los años, en gran parte motivados porque los inspectores sanitarios y los empleadores la solicitan como una justificación de “estar al día“.


Pero: ¿es obligatorio tener Licencia?
Pues bien, la respuesta es: rotundamente NO.

Y, es más, casi con toda probabilidad, la expedición de licencias federativas deportivas para Socorristas Profesionales no es legal.

Y esto no es un asunto nuevo. En 1997, apenas un año después de su creación, la Escuela Segoviana de Socorrismo presentó una queja ante el Procurador del Común de Castilla y León por actuaciones obstruccionistas de la federación autonómica FECLESS. Los fundamentos jurídicos de la respuesta del Procurador (informe Anual 1998, pág. 1466 y ss.) no dejaron lugar a dudas en cuanto a la validez de las certificaciones de Socorrismo no federativas y ya ponían en cuestión la licencia federativa por “el acceso al empleo de forma discriminatoria y carente de justificación, dado el carácter no oficial de las enseñanzas de Socorrismo y por ende de los documentos acreditativos de su superación”.
Desde entonces, AETSAS,  ESS y muchas otras organizaciones, hemos explicado con pelos y señales que la formación en Socorrismo que imparten las federaciones tiene exactamente la misma validez que las del resto, ni más ni menos. Sin embargo, muchas federaciones han seguido (y todavía siguen) aireando la “oficialidad y validez” de su formación frente al resto, imprimiendo en sus diplomas la famosa frase que citábamos anteriormente y expidiendo una licencia deportiva para una actividad profesional que no tiene absolutamente nada de deporte.

Pues bien, todo esto que ya sabíamos, pero que parecía que no había manera de aclarar, acaba de dar un drástico giro gracias a la perseverancia de Seguriocio, de Málaga, una empresa privada de socorrismo dirigida por Jorge Fernández, socorrista, formador y empresario con una dilatada trayectoria profesional y seriedad contrastada. Seguriocio denunció a la Federación Andaluza de Salvamento y Socorrismo (FASS) por presunta publicidad engañosa, por la utilización irregular de logotipos de la Junta de Andalucía en sus cursos y por la expedición de licencias deportivas para una actividad profesional.

Las respuestas tanto de la administración andaluza, como del Defensor del Pueblo andaluz y del Consejo Superior de Deportes han sido demoledoramente clarificadoras.
Aquí se puede encontrar un resumen de los informes (http://sossegovia.com/fin-de-licencias-federativas-socorristas-profesionales/), donde se puede leer en detalle las diferentes actuaciones y los fundamentos jurídicos derivados de estas denuncias que, por fin, han aclarado y puesto en el sitio que les corresponde a las federaciones en cuanto a la formación de Socorristas Profesionales y las polémicas licencias.

En resumen, las diferentes actuaciones vienen a concluir lo siguiente:

– La FASS ha utilizado de modo fraudulento o engañoso logotipos de la Junta de Andalucía en la publicidad de sus acciones de formación, que no estaban amparadas por la Administración y por ello está inmersa en un proceso sancionador.
– Las federaciones NO PUEDEN EXPEDIR LICENCIAS para la actividad de Socorrista Profesional, (puesto que las licencias únicamente son para la actividad deportiva, no profesional).
– Las federaciones NO PUEDEN CONVALIDAR U HOMOLOGAR certificados de otras entidades formativas (y aún menos para otorgar un certificado presuntamente de “mayor valor”).
– La formación en Socorrismo impartida por las federaciones, tiene exactamente la misma validez que la de cualquier otra entidad, siendo de carácter privado, no reglada y sin validez oficial.
– Por tanto, un diploma de Socorrista federativo no tiene ninguna ventaja, prerrogativa o mayor nivel o valor que cualquier otro.
– Además, la formación en Socorrismo impartida por las federaciones no está amparada por las normativas que regulan la formación de técnicos deportivos, ni cumple sus requisitos.
– Los Socorristas Profesionales no son Técnicos Deportivos (y los Técnicos Deportivos no son Socorristas Profesionales, salvo que cumplan los requisitos de formación exigidos por las normativas que los regulan).

¿Cómo influirá todo esto en los Socorristas Federativos?
Sinceramente, creemos que, aparte de que las federaciones perderán miles de cuotas por expedición de licencias (e irónicamente, quizá necesiten un “rescate”), tendrá muy pocas consecuencias para los Socorristas Profesionales.
Las federaciones apenas si se han preocupado del Socorrismo Profesional más que como una fuente de ingresos y sólo algunas honrosas excepciones han estado involucradas en el desarrollo que el Socorrismo Profesional y sus técnicas han tenido en los últimos veinte años.
La mayor parte de los avances en Socorrismo se han generado a través de organizaciones no federativas que son quienes desde hace mucho abanderan los avances y sustentan la evidencia científica que hace progresar el Socorrismo Profesional.
Más bien parece que la mayoría de las federaciones se han dedicado a obstaculizar y despreciar a todos los demás en lugar de potenciar el Socorrismo Deportivo como una vía para que los jóvenes accedan al Socorrismo Profesional con una base sólida de habilidades en el desempeño acuático, y eso a pesar de que diversos estudios concluyen que el Socorrismo Deportivo no tiene una transferencia directa con las habilidades que se necesitan en el plano profesional.
Así es que si eres Socorrista federativo, piensa que el dinero que te costaría la licencia de este año puedes muy bien invertirlo en una actualización o formación complementaria en Socorrismo Profesional que sea seria, de calidad y te aporte valor añadido como Profesional del Socorrismo.

Esto no es deporte. Es una entrada de un profesional del socorrismo ante olas de gran tamaño.
Esto no es deporte. Es un rescate con moto acuática realizado por profesionales del socorrismo acuático.
Esto no es deporte. Es una intervención profesional en la que dos socorristas colocan el collarín a un posible lesionado medular.

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